lunes, 11 de febrero de 2013

LA ETNIA Y SU MÁSCARA

LOS IGALA viven también en la confluencia del Benoue y del Níger, al oeste de los Idoma. Como ellos pertenecen al grupo lingüístico Kwa y son agricultores. En otros tiempos eran considerados como cazadores de cabezas. Sus máscaras juegan un papel importante en las festividades más importantes de la etnía.

LOS GURUNSI  viven en el norte de Costa de Marfil, al oeste y al sur de la meseta Mossi, pero están también presentes en Ghana y Burkina faso. Este grupo incluye a los pueblos Nuna, Wianiama, Lela y otros. Además de ser agricultores y pescadores, practican igualmente la caza. Los Gurunsi son famosos escultores y sus máscaras en forma de mango, que están decoradas con motivos geométricos, representan a los espíritus de la selva. Son notables, también, sus máscaras masculinas o femeninas, talladas o pintadas con diseños geométricos, en forma de escudo y coronadas por figuras humanas o grandes cuernos. Actúan de noche en las ceremonias que celebran en honor de los espíritus.

LOS YORUBA constituyen uno de los pueblos más numerosos de África negra. Ocupan la parte occidental de Nigeria del sur. Algunos, como los Oyo, Ekiti, Egba, Ijebu y otros en Benín, pertenecen a la familia Yoruba. Su religión es compleza y cuenta con centenares de dioses.
Entre los Yorubas destacan los más renombrados escultores del continente africano. Son famosas las estatuillas Ibdji que representan gemelos, considerados como portadores de bienestar. Las máscaras usadas en la sociedad Gelede son la encarnación de los muertos, de los héroes y de los magos. Se caracterizan por la frente huidiza, los ojos redondeados, la nariz recta con aletas carnosas, los labios gruesos y tres marcas grabadas en cada mejilla.

LOS EKOI viven entre el sureste de Nigeria y el norte de Camerún. Sus máscaras, usadas en actos culturales, tienen forma de yelmo. Con frecuencia están cubiertas con pieles de animales que dan más naturalidad a la figura representada.

LOS IBIBIO son una etnia, de origen semi-bantú, que viven en el sureste de Nigeria. Están situados al este del delta de Níger y están culturalmente relacionados con los Ibo. está muy enraizados entre ellos el culto a los antepasados y sociedades secretas que organizan la vida de la etnia.
La mayoria de las máscaras sirven como protección contra las enfermedades. Otras, más refinadas, representan los antepasados muertos. Aquellas que son usadas para asustar a los espíritus malignos, se caracterizan por las líneas curvas, muy pronunciadas y grotescas y están adornadas con rafia y fragmentos de huesos humanos que le dan un aspecto aterrador.

LOS IBO ocupan la meseta de Nigeria oriental, a orillas del río Níger y en algunas zonas de Benín. Son agricultores y pescadores. Forman un gran pueblo pero su arte no tiene características bien definidas.

LOS OGONI viven en el delta del Níger. Sus máscaras son más pequeñas pero resultan más solemnes por los detalles y por las líneas extremadamente esenciales. Se usan para las danzas acrobáticas y están conservads en las cabañas, en donde toman el característico color negro del hollín.

LOS ANYANG de origen semi-bantú, viven al oeste de Camerún y al sureste de Nigeria. Sus máscaras de madera están recubiertas con piel de antílope. Sus máscaras se caracterizan por su expresión realista y parecen representar las cabezas de los enemigos vencidos.

LOS ANDONI viven en las marismas formadas en el delta del Níger. Sus máscaras tienen el aspecto de pez, cocodrilo o hipopótamo porque creen que los antepasados y los espíritus surgen de las aguas. Se fijan horizontalmente sobre la cabeza del portador que se hunde hasta la boca en el barro de las marismas.

LOS MAMBILA viven entre Nigeria y Camerún. Sus máscaras se caracterizan por sus notables dimensiones y asumen la forma de búfalos o de otros animales que tiene las fauces abiertas y los ojos grandes. Generalmente están pintadas y se complementan con un disfraz de plumas. Vienen usadas en las ceremonias fúnebres y agrícolas.

LOS BAMUM que procedían del norte, se establecieron en la meseta occidental del Camerún, al noreste del país Bamileke. Sus máscaras suelen tener grandes dimensiones. Las máscaras que representan el rostro humano son verdaderos retratos con rasgos fuertemente acentuados. Las sociedades secretas las conservan en lugares ocultos. Las usan en la danza de las ceremonias funeriras y religiosas. Los danzantes se mueven con los zancos y llevan un traje de tela de diversos colores o rafia.

LOS TIKARviven en la mesetra de Adamaua, Camerún occidental. Son considerados maestros expertos en el trabajo del cobre. Son dignas de mención las máscaras de los reyes difuntos. En ellas se fijan en lo esencial y en el realismo de las líneas y acentúan la dignidad real tallando grandes ojos y orejas. Han influenciado con su arte a otras tribus, entre las cuales sobresalen los Bamileké.

LOS BAMILEKÉ pueblo de lengua bantú, viven en la meseta occidental de Camerún. Están divididos en una multitud de distritos. El Fon, jefe supremo, es quien gobierna, asistido por el consejo de ancianos. El arte bamileké se ha impuesto por su finura y perfección. Las cabezas y máscaras de cobre son testigos del poder y del esplendor de los antiguos reyes. Son numerosas las máscaras faciales de tendencia expresionista. Tienen el mentón imperceptible, la boca muy saliente y ampliamente abierta, los ojos grandes con cejas muy marcadas. Se usan para las danzas de las sociedades secretas.

LOS PIGMEOSviven en pequeños enclaves de las selvas ecuatoriales de Camerún y República Democrática del congo. Se dedican a la caza y a la recolección de frutos en la selva.

LOS FANG viven principalmente en Gabón, pero se encuentran también en Camerún y Guinea Ecuatorial. Su arte está al servicio del culto a los antepasados. Fabrican estatuas, que expresan siempre serenidad y en su interior conservan los huesos y el cráneo de algún difunto que está relacionado con el origen de la etnia.

LOS BALUMBA de Gabón meridional son famosos por las máscaras que representan espectros femeninos. Están pintadas de blanco con el caolín que contrasta con el negro de la franja externa. Los rasgos son de un naturalismo muy elegante. Los danzantes que las llevan suelen usar zancos altos.

LOS PUNU  ocupan actualmente el suroeste de Gabón. Son célebres las máscaras okuyi, obras refinadas que representan rostros de trazos delicados. Sus superficies están cuidadosamente pulidas y emblanquecidas con caolín.Se usan en los funerales. En ellos el danzante enmascarado camina sobre zancos y ejecutan ejercicios acrobáticos.

LOS BAKWELW viven repartidos entre Gabón, Guinea Ecuatorial, Camerún y principalmente Congo. Sus m´´ascaras son muy sencillas pero bien proporcionadas y expresivas por el contraste de colores que usan y por sus formas no convencionales. Son conocidas sus máscaras faciales muy abstractas.

viernes, 8 de febrero de 2013

LAS MÁSCARAS SEGÚN SU ETNIA

LOS GREBO de Costa de Marfil, usan máscaras con semblantes antropomorfos y zoomorfos. Las fisonomías resultan muy acentuadas y se caracterizan por sus ojos en forma de tubo o con fuertes relieve. Están adornadas con plumas, cuernos y otros elementos del reino animal o vegetal que convierten la danza extremadamente evocativa de los efectos y poderes.

LOS GURO habitan en el centro de Costa de Marfil, al oeste de los Baules, a orillas del río Bandama. Es una región constituida por bosque y sabana. Se dedican a la agricultura. Su lengua pertenece a la familia Mande. Las sociedades secretas y sus creencias en los espíritus protectores ejercen una gran influencia en sus vidas. Las máscaras Guro son famosas por las líneas fluidas y particularizadas y por los detalles añadidos que aumentan la sugestión y la semejanza con el ser evocado. Son muy sofisticadas. Las máscaras humanas se caracterizan por una cara larga y una frente sobresaliente.

LOS KULANGO viven en los alrededores de Buna, el noreste de Costa de Marfil. Pertenecen al grupo lingüistico voltaico y están emparentados con los Lobi y los Senufo. Son agricultores. Poseen máscaras de talla impresionante para celebrar los valores tradicionales: mantenimiento del orden social y aumento de la producción agrícola.

LOS DAN viven a caballo entre la frontera de Liberia y Costa de Marfil. Se llaman a sí mismos Dampone y hablan una lengua Mande. Forman un grupo cultural complejo que abarca también los Yakuba, los Wobo y otros. Son agricultores y su sistema de parentesco es patrilineal. La iniciación es una etapa importante en su vida.
Las máscaras Dan presentan una gran diversidad y combinan carácteres antropomorfos y zoomorfos. Son de gusto clásico, con lo que resalta su belleza y representan la cara humana idealizada, les suelen llamar máscara retrato porque reproducen fielmente el rostro humano. En general las máscaras son masculinas y tienen los ojos redondeados; las femeninas se caracterizan por tener los ojos hendidos.
Se distinguen dos estilos entre los Dan: el arte septentrional, que es más clásico, presenta una forma oval y es más puro. El arte meridional se distingue por una frente que está adornada por un nervio central ´muy remarcado. Esta máscara es menos abombada, tiene el mentón más pronunciado y lleva los ojos en hendidura.
Sus funciones son de control social: jueces, mensajeros, recaudadores o bufones. Ciertas máscaras con elementos zoomórficos juegan el papel de guardián del fuego; cuando el propietario de la máscara muere, su hijo o sobrino toma su lugar.

LOS WE (guere) viven en el oeste de Costa de Marfil y en el norte de Liberia. Se relacionan con el grupo Kwa y tienen un sistema patrilineal. Entre ellos los ancianos ejercen la autoridad y la iniciación de los adolescentes, que exigen la escisión o la circuncisión, tiene una gran importancia. Habitan en el bosque y gozan de fama de curanderos ya que conocen las propiedades medicinales de muchas plantas.
Se caracterizan por narices macizas y boca grande. Los ojos son esferan hendidas horizontalmente en cilindros. Otros elementos como dientes esculpidos en madera, pelos de animales y plumas de aves, complementan la máscara.

LOS BAGA pequeña tribu que viven en las costas de Guinea Conakry, son de notables proporciones. Las incisiones que presentan, contrastan con la parte alisadas. Los miembros de la poderosa sociedad secreta Simo, que domina la vida social de la etnia, las usan en ceremonias y en los acontecimientos más importantes.

LOS MENDE ocupan Sierra Leona y partes adyacentes de Liberia desde inicios del siglo XVIII. Su lengua es de origen Mande. Son agricultores. Su arte es extremadamente refinado y elegante y se exprime en las estatuillas que representan las mujeres mende. Las usan las sociedades femeninas de iniciación en los ritos mágicos y de curaciones.
Las máscaras están ligadas a la sociedad Poro, en el caso de los hombres, y a la sociedad Sande o Bunu, en el caso de las mujeres, que son los responsables de la iniciación de los jóvenes de ambos sexos respectivamente. En las sociedades femeninas las máscaras significan la fecundidad y son llevadas por las más ancianas. Son célebres las máscaras Sowei, grandes máscaras yelmo de madera, usadas en la iniciación de las adolescentes.

LOS KRAN O WEEviven en el distrito de Grand Gedesh en Liberia. Sus máscaras son extremadamente agresivas e impresionantes.

LOS KURUMBA  constituyen una pequeña etnia entre Malí y Burkina Faso. Usan máscaras, con forma de cabeza de antílope, al final de los funerales para propiciarse el espíritu de los antepasados.

LOS BOBO son agricultores de Burkina Faso y Malí y se dividen en muchas sub-etnias. El herrero ocupa un lugar predominante entre ellos ya que, según su mitología, fue el primer hombre creado. Creen en Wuro, dios supremo y creador de la tierra y de los animales. Dwo, hijo de Wuro, es elintermediario entre los hombres y el creador mismo, materializado por la máscara. Los herreros, escultores de las máscaras, son los sacerdotes de Dwo. Algunas sub-etnias pintan sus máscaras con los tradicionales colores blancos y rasgos muy marcados.
Las máscaras que encarnan las fuerzas de la fertilidad, la fecundidad y el crecimiento, entre ellas el búfalo, danzan en el marco de las ceremonias de purificación, antes del comienzo de los trabajos agrícolas. Su función consiste en borrar el mal, procurado por los errores de los hombres, y restablecer el equilibrio dado por Dios entre el sol, la tierra y la lluvia.

LOS MOSSI se denominan a sí mismo Nionossi y se instalaron en el siglo XV en la cuenca del Volta Blanco. Sus máscaras tienen formas variadas: algunas son faciales y otras tiene la forma de un pequeño casco. Están policromadas con los colores tradicionales, rojo, blanco y negro. Se usan en los funerales de gente notable y velan por la buena observancia del ritual.

LOS MAMA de Nigeria son una etnia guerrara. Viven al norte del río Benoue. Las máscaras de los miembros de la sociedad secreta Udawaru se inspiran en los yelmos de guerra. Gracias a ellas pueden denominar las fuerzas vitales necesarias para la vida y para el bienestar de la etnia. Son máscaras de línea muy sencillas. Sus obras más características son las máscaras etilizadas que representan cabezas de búfalo y antílope. Se las ponen los danzantes como gorros funerales y en los sacrificios, pero también se usan en las ceremonias agrícolas.

LOS MONTOL viven al norte del río Benoue. Los mercaderes Hausa los consideraban como caníbales belicosos y anárquicos. Usaban estatuillas en la adivinación y en la curación.

LOS MAMUYE viven a orillas del río Benoue al noroeste de Nigería. Están organizados en sistemas de castas de edad. Se dedican a la agricultura y por ello, las máscaras actúan en los rituales agrícolas: en el período de la siembra, de la cosecha y también en los funerales y en todos los acontencimientos importantes.

LOS IDOMA viven actualmente al sur del río Benoue, en la región comprendida entre este río y el Níger. Son un pueblo de lengua Kwa y se dedican a la agricultura. Utilizan máscaras con rostros humano que denuncian influencias de los pueblos vecinos. Algunos tocados combinan la representación de un rostro humano con animales y se usan en los funerales para significar la conexión de animales míticos con la supervivencia del alma del difunto.




lunes, 4 de febrero de 2013

ESTILOS TRIBALES DE LAS MÁSCARAS

Durante los próximos escritos voy a intentar hacer un recorrido por las etnías africanas que se distinguen por la fabricación y el uso de las máscaras. Es imposible recordarlas a todas ellas, por eso enunciare sólo las más significativas y describiré algunas de sus máscaras y el uso que hacen de ella.

LOS DOGÓN habitan principalmente en la república de Malí, al este del delta interior del río Níger, en la región de Bandiagara. Se consideran descendientes del Mande y son agricultores. Tienen un sistema de descendencia patrilineal. Entre ellos los herreros constituyen una casta importante; son temidos y respetados, porque se cree que poseen poderes especiales. Tienen más de 75 tipos diferentes de máscaras que representan animales y personajes de la etnia o extranjeros. Entre los animales representados están la hiena, el conejo, el antílope, el mono, el avestruz...
Las máscaras Dogón muestran severidad y regularidad de línea. Tienen una significación religiosa y mágica, aunque puede ser profana en los postes del Tuguna, casa de los hombres o en las cerraduras de las puertas. Las Grandes Máscaras son consideradas como las más sagradas y características de este pueblo.


 
LOS BOZO son vecinos de los Dogón y viven a orillas del Níger. Son los habitantes más antiguos de la región y se dedican a la pesca. En tiempos pasados, sacrificaban una joven virgen a la divinidad de las aguas, a la que venera. Las máscaras de esta etnía muestran influencia de los Bambara y de los Marka, en especial en las láminas de metal que usan para su adorno. La máscara más corriente es la que representa el carnero mítico.

LOS BAMBARA que viven al suroeste de los Dogón, se denominan a sí mismos Bamana y son de origen Mande. Su sociedad es patrilineal y se dedican principalmente a la agricultura. Entre ellos tiene una gran importancia las sociedades iniciáticas y el culto a los antepasados. Poseen una gran variedad de máscaras que representan animales o que son una combinación de rasgos humanos y animales. Estas máscaras usadas en la sociedad N'Komo tiene forma de hiena y máscara Kono representa a la vez un elefante y a un pájaro. Las máscaras de madera son muy estilizadas y están finamente decoradas. Los jóvenes usan máscaras con cabezas de antílope en ceremonias ligadas con la vida agrícola.



LOS MARKA son pescadores, también de Malí y Burkina Faso. Su arte está influenciado fuertemente por los Bambara, pero sus máscaras se distinguen porque constituyen grandes triángulos de forma alargada, en donde la nariz forma un surco divisorio. También se distinguen de las máscaras Bambara por las láminas de metal que cubren algunas partes. Con frecuencia están pintadas con colores. La sociedad secreta Ndomo usa las máscaras para la circuncisión de los jóvenes y para el pasaje de los hombres ya circuncidados a otros estados más avanzados.


LOS ASHANTI ocupan la parte central de la actual Ghana. En la antigüedad el reino de los Ashanti fue famoso. Hablan la lengua Twi que pertenece al grupo lingüistico akan y proviene del Kwa. Como todos los Akan, se caracterizan por un régimen matrilineal y no practican ni la circuncisión, ni la escisión.

La mayoría de los grupos ashanti no conocen las máscaras. Lo que caracteriza la estatuaria ashanti son las Akwaba, muñecas de fertilidad.


LOS FANTI viven en la costa central de Ghana. Son vecinos de los Ashanti, con los que están emparentados y con los que comparten cultura y tradiciones muy semejantes. Su lenguaje pertenece al grupo Akan. Son agricultores y pescadores. Las mujeres embarazadas llevan a la espalda muñecas que tienen los rostros rectangulares, con el fin de dar a luz niños hermosos.

LOS EWE viven principalmente en el sureste de Ghana y en el sur de Togo. Su lengua generalmente se agrupa con lenguas Kwa. Este pueblo no conoce las máscaras, pero su estatuaria tiene un sentido religioso. Son famosas las estatuillas dedicadas al culto de los gemelos considerados como una bendición.


 
LOS FON es el grupo más importante que ocupa el sur del actual benín. Viven al este de los Ewe y sus lenguas están relacionadas. Tradicionalmente los Fon son agricultores, mercaderes y pescadores. En el siglo XVII fundaron un reino, que con su capital Abomey, alcanzó gran esplendor. El culto del Vodú está extendido entre ellos. No conocen las máscaras pero si las estatuarias. En las entradas de la casa o del poblado colocan estatuas encargadas de protegerles.


 
LOS LOBI son originarios de Ghana pero actualmente habitan el suroeste de Burkina faso y noroeste de Costa de Marfil. Se dedican a la agricultura y a la cría de ganado. Los Lobi no fabrican máscara pero sí un gran número de estatuillas. Las Bateba, cuya función consiste en protegerlos de todo peligro.

LOS BAULE tambien conocidos por Yauré, ocupa una parte del este de Costa de Marfil. Su medio natural es el bosque y la sabana. Forman parte del grupo Akan y tienen un sistema matrilineal. Los baule son agricultores y practican ritos de fertilidad pero no conocen ni los ritos de iniciación, ni las sociedades secretas.
Tienen muchos estilos artísticos diferentes. Segun estilo muy naturalista en la fabricación de máscaras usadas en el culto de los antepasados. En General, las adorna con diseños de las escarificaciones particulares de cada clan y los peinados, muy bien cuidados, están adornados con motivos de animales y geométricos. Las máscaras son exclusivamente llevadas por los hombres y actúan con ocasión de nuevas cosechas, de visitas de dignatarios o de funerales de notables. Poseen también máscaras zoomorfas que recuerdan al búfalo y al antílope. Los yelmos de madera son llevados con vestido de rafia.

LOS SENUFO Ocupan una vasta región al norte de Costa de Marfil y se extienden, también por Malí y Burkina Faso. forman un grupo heterogéneo. Viven sobre todo de la agricultura y su sistema de parentesco es matrilineal. La vida de la comunidad está denominada por la sociedad iniciática del Poro.
La región de Korhogo es el centro de la actividad artística. Las máscaras yelmo, que representan a la hiena y al cocodrilo, están esculpidas en un solo bloque de madera y son terroríficas. Esta máscara aparece por la noche cuando los no iniciados y las mujeres han desaparecido en las cabañas. Los danzantes, cubiertos con un vestido de fibras, ejecutan saltos acrobáticos. Esta máscara es conocido como máscara escupe fuego, porque de su garganta sugen chispas.
Las máscaras senufo es maciza y está cargada de atributos: plumas, pinchos, cauríes, pinta... adornan el conjunto. A menudo representan cabezas animales. Sus largos cuernos y poderosas mandíbulas evocan el estado primitivo del mundo, tal y como lo describen los mitos. Con frecuencia representan las cinco primeras criaturas vivientes: camaleón, tortuga, cocodrilo, serpiente pitón y pájaros llamados gran calao.

Conocen tres tipos de máscaras: máscaras faciales, máscaras en forma de cascos y tocados. Son características las máscaras de rasgos mitad humanos y mitad animales. Los rasgos de la cara del busto, pronunciado y redondeados, otorgan un sentido de solemnidad a su aparencia estática.

jueves, 31 de enero de 2013

FUNCIONES DE LA MÁSCARA

La máscara africana es realmente un objeto de arte y no sólo un objeto de culto. Hay que valorar las máscaras no sólo por su significado antropológico o por su carácter cultural sino también por sus cualidades artísticas, por su plasticidad y su cualidad estructural, por la habilidad con que están hechas y por la coordinación de sus formas.
Desde el punto de vista estético, ningún experto en arte moderno pone en duda el valor de las máscaras africanas. Ellas han despertado la admiración de muchos maestros contemporáneos de la pintura y les han servido de fecundo motivo de inspiración. Son obras de arte que destacan por su fuerza expresiva, su audaz estilización y su vivacidad de colores.

FUNCIONES DE LA MÁSCARA

Podemos distinguir, a grandes líneas, entre las máscaras consagradas al culto, las usadas en la guerra, las destinadas a los funerales o a la justicia y las que sirven para los momentos de la diversión, como son el teatro y la danza. En realidad, las máscaras están unidas a los rituales entre los que, según Ladislas Seguí, los más comunes son:

1.-    Rituales de cosmogonía: que explican el origen del universo; mitos y héroes o animales mitológicos o legendarios, que pretenden representar el origen de la tribu. Las máscaras más importantes son los antepasados del clan o las del animal que constituyen el tótem. El hombre que reviste estas máscaras recrea en la danza la historia de los lazos sobrenaturales que unen a la tribu con el antepasado o con el animal representado.

2.-   Rituales de fertilidad: 
    A.- Rituales para conseguir una numerosa descendencia o el aumento del ganado. Por medio de apropiados rituales, el hombre puede invocar las fuerzas que habitan en las máscaras y ganarse la bendición de los antepasados para obtener fertilidad y protección.   
    B.- Festividades agrícolas . Los africanos celebran ritos agrícolas que acompañan las diferentes estaciones. Estas celebraciones se abren con la limpieza del terreno y sigue con la siembra, la siega y la cosecha para terminar con el almacenamiento en el granero de la tierra que pertenece a los antepasados. Una cosecha abundante depende de la bendición de los antepasados y de la bondad de la madre tierra.

3.-    Rituales de difuntos: El culto a los muertos, especialmente  en lo que se refiere a la supervivencia del alma está muy extendido por todo el mundo. En África, el culto a los muertos comenzó con los ritos funerarios. 
       A.-Funerales o entierros. Los rituales funerarios son manifestaciones públicas en las cuales los danzantes usan las máscaras al final de los entierros para cerrar el período de luto. El hombre, aunque mantiene viva su relación con el espíritu del difunto, busca con estos ritos olvidar el dolor que causa la muerte.
        B.- Culto a los antepasados. El culto de los antepasados es más bien el de carácter privado. Los miembros de una familia celebran sus devociones a un gran número de estatuas que representan a sus antepasados y que son custodiadas en una cabaña especial.

4.-       Rituales de iniciación y de asociaciones secretas: Las máscaras usadas por asociacioens secretas y las usadas en ritos de iniciación son custodiadas en un lugar secreto. Pero estas máscaras aparecen en público en ciertas ocasiones. Hay diversos tipos de sociedades secretas, constituidas por lo general por hombres y su finalidad más improtante consiste en mantener y reforzar las leyes y en ejercer el control social y político sobre las actividades de la comunidad.
         A.- Iniciación de los adolescentes.
La actividad más extendida de las sociedades secretas de la iniciación de los jóvenes por la que entran a formar parte del mundo de los adultos. Este paso es el más importante entre los que señalan la vida del hombre, pues por él se convierte en un miembro activo de la sociedad.
El adolescente es conducido a un lugar aislado, fuera del poblado, en donde vive apartado junto con otros compañeros de su misma edad. La duración de este período de iniciación varía según las tribus. Puede durar pocas semanas o puede prolongarse, incluso durante algunos meses. El iniciado es instruido en las doctrinas tradicionales  y en el respeto a los ancianos. Le enseñan los detalles prescritos en los distintos rituales, y además aprende un lenguaje secreto. El iniciado hace juramento de guardar el secreto de todo ello. Este secreto ayuda a conservar intacta la tradición de los antepasados.
El iniciado tiene que someterse a pruebas que incluyen la circuncisión y a veces la flagelación. Tiene que soportar todo esto en silencio para demostrar su coraje. Tiene que pasar por un ceremonial de muerte y resurrección; una muerte simbólica renunciando a su familia para convertirse en un hombre nuevo para la sociedad con un nuevo y una nueva identidad.
Las máscaras usadas en ritos de iniciación son la morada de los antepasados los cuales enseñan al hombre su código de conducta. La máscara que usa el anciano oculta su identidad y le permite así ejercer su autoridad de una forma impersonal. El anciano enmascarado encarna de esta forma la ley. Así la línea de conducta, enseñada por semejante maestro, se convierte en sagrada y firmemente compulsiva. La máscara no es solamente un instrumento de poder sino también un símbolo de la ley y del orden.
     B.- Sociedades secretas de adultos.
Estas sociedades tienen diversos grados, dentro de los cuales sus miembros avanzan según las clases de edad. Las máscaras se usan como insignias. Cada máscara tiene un significado intrínseco y sirve de vínculo entre los vivos y los muertos. De este modo queda asegurada la continuidad de la tradición de los mayores. Existen numerosas sociedades secretas de mujeres que se dedican a la iniciación de las jóvenes adolescente sy a la defensa de los derechos de la mujer.

5.-       Rituales de guerra: El objetivo de las máscaras que se utilizan en estos rituales consiste no sólo en proteger el rostro contra los golpes del adversario, sino también en infundirle terror con su aspecto aterrador.

6.-        Además de estos significados: fundamentales, las máscaras pueden tener otros significados más particulares. Los ancianos las usan para enseñar a los niños las tradiciones de la etnía. Sus funciones pueden estar relacionadas también con la limpieza del poblado, el uso correcto del fuego en las cabañas, el control de los rayos y la lluvia, la protección de las mujeres embarazadas y los gemelos, e incluso, con la captura de ladrones.
Sería difícil enunciar exhaustivamente todas las funciones de las máscaras. Podemos citar entre otras las de reforzar la ley y juzgar en las disputas. En estos casos, oficiales enmascarados actúan como jueces en las disputas. El curandero o el adivino usa la máscara en las curaciones y adivinaciones para que sus funciones aparezcan como sobrehumanas y además para apropiarse de la fuerza vital que encierra la máscara.
Se usa, también, en exorcismos y para combatir la hechicería, como amuletos protector, en la sanidad y control social, para ahuyentar los espíritus malignos, presentar súplica, advertir de los posibles peligros, recibir a jefes y huéspedes ilustres, para cazar y para prevenir o controlar los incendios.
Las máscaras más temidas y veneradas son las que aparecen en las ceremonias religiosas para obtener lluvia, la abundancia de las cosechas, el favor de los espíritus buenos, la protección de los antepasados, el buen éxito de la caza y el alejamiento de una calamidad que amenaza a la comunidad.
Parece evidente que la máscara africana juega un papel constante en la vida del individuo desde el nacimiento hasta la sepultura. Podemos decir que la máscara es usada en los momentos más significativos de la vida de la persona y de la comunidad; los ritos de iniciación con los cuales viene señalado el pasaje de los jóvenes a la edad adulta, los ritos ligados al nacimiento y a la muerte, los que caracterizan la sociedad agrícola, las ceremonias públicas, los momentos de calamidad o la administración de la justicia.

                                                                  

martes, 29 de enero de 2013

LOS POKOT

Viven mayoritariamente en Kenia, en un área situada en la parte central de la frontera con Uganda. Su población está cercana al medio millón de habitantes. En este territorio se distinguen dos hábitats diferenciados que impondrán dos modos de vida diversos: los que ocupan las laderas orientales de los montes Cherangani que se dedican preferiblemente a la agricultura sedentaria Pipo pagh , aprovechando las lluvias que posibilita la montaña; los que habitan las llanuras mesetarias, cubiertas por sabanas arbustivas que reciben escasas precipitaciones, tienen como actividad fundamental un seminomadismo ganadero en busca de pastos y aguas; los Pipo Kyak.
Su origen es desconocido y su lengua pertenece al grupo nilótico meridional. Nunca se constituyeron en unidades centralizadas supratribales, y toda su organización social se ha circunscrito al clan de carácter exógamo y dirigido por la autoridad emanada de la edad. No existen jefes y son los ancianos quienes velan por la comunidad, resolviendo los problemas y organizando la vida de cada día. Dentro de los propios clanes exísten fuertes relaciones de parentesco, que refuerzan la solidaridad del grupo.
Una forma propia de los Pokot, para reforzar la conciencia clánica de manera periódica y eficaz, es la celebración del Papara por parte de la madre primeriza. Cuando ésta siente cerca la llegada de su primer hijo, tiene lugar una serie de ceremonias cuya finalidad es lavar los pecados y las faltas de los clanes de los padres, para que no recaigan como signo de maldición sobre la madre, causándole un parto dificil y de consecuencias negativas.
El desarrollo ritual debe tener lugar durante un día de luna llena y en presencia de todos los invitados, de modo que di éstos no pueden acudir en el día señalado se ha de posponer la fiesta.
Ésta comienza con el recibimiento de aquellos en la puerta de la choza y acto seguido entran en la misma, donde el Porporin, o anciano que dirige todas las ceremonias, comienza los rituales tradicionales, seguido por todos. Sí el parto posterior se realiza sin ningún contratiempo el parpara ha sido eficaz y no habrá que repetirlo; de lo contrario, se realizará de nuevo antes de dar a luz al siguiente hijo.
La vivienda de los Pokot es circular, con techo vegetal y los muros de barro; en ella has dos partes: una destinada a las cabras y otra a las personas; a la parte de las personas se entra por una puerta pequeña orientada siempre hacia el este que, indica el lugar del que emigro el pueblo, ellos dicen proceder del Kide (este), donde nace el sol. Las diversas dependencias empleadas por el grupo familiar se rodean con un vallado de espinos que sirven también para guardar el ganado. Los pastores seminómadas construyen chozas irregulares mucho más ligeras empleando palos, paja y esteras.



La introducción del joven varón en la sociedad de los adultos se hace mediante dos ceremonias, diferentes y distanciadas en el tiempo. La primera de ellas tiene lugar a los 13 años, cuando se los recluye por espacio de unos tres meses en un recinto alejado del poblado y allí se los inicia en la vida y costumbres del grupo, una vez que se les ha practicado la circuncisión se convierten en Tyos. El aislamiento es total. Más adelante tendrá lugar la ceremonía principal, permitiéndoles alternar con los ancianos y discutir con ellos. La ceremonia es el Sapana, que se compone de diferentes ritos cuyo acto culminante consiste en el sacrificio de un toro y en la bendición que se hace al iniciado con el contenido de su estomago.


Las mujeres siguen un proceso análogo al de los jovenes varones. Para ellas no existe el sapana. El matrimonio es un acuerdo entre el padre de la mujer pretendida y la familia del pretendiente. La discusión fundamental versa sobre la cuantía de la dote, por termino medio se suelen fijar 20 vacas y otras tantas cabras entre pastores y algo inferior entre agricultores. Esta dote se va pagando poco a poco y, cuando se ha satisfecho una cantidad importante, tiene lugar la ceremonía oficial que tiene que ser aprobada por el anciano. En caso de divorcio se debe devolver la dote integra.


jueves, 24 de enero de 2013

XXV ENCUENTRO DE ANTROPOLOGÍA Y MISIÓN

PREMIO MUNDO NEGRO A LA FRATERNIDAD 2012

La revista Mundo Negro ha concedido el Premio a la Fraternidad 2.012 a Mons. Paride Tabán, obispo emérito de Torit, en Sudán del Sur. El galardón le será entregado durante la celebración del XXV Encuentro de Antropología y Misión,  que tendrá lugar en Madrid los días 2 y 3 de febrero bajo el lema "África: El sueño de la integración".
Al cumplirse el XXV aniversario de los Encuentros de Antropología y Misión, Mundo Negro quiere hacer una celebración especial. Por ello, y coincidiendo también con los 50 años de la creación de la OUA ( Organización para la Unidad Africana), precursora de la actual Unión Africana (UA), nuestra revista ha querido premiar a una persona que ha dedicado toda su vida a construir la paz, creando puentes de encuentro, diálogo y reconciliación.
Mientras fue obispo titular de Torit, Mons. Paride Tabán destacó por su lucha incansable contra la injusticia, la crueldad, la limitación de la libertad y el odio que alimentaron la guerra que durante años sufrió Sudán. Por todo ese esfuerzo, Mundo Negro le otorgó el primer Premio a la Fraternidad, en 1.994.
En aquel VIII Encuentro de Antropología y Misión, quienes tuvieron la oportunidad de escuchar sus palabras quedaron marcados por la claridad con que Mons. Tabán denunciaba la situación por la que estaba pasando la población del sur de Sudán, oprimida y masacrada por el Ejército sudanés, que buscaba a toda costa la islamización de todo el país, al tiempo que abogaba incansablemente por la necesidad de crear vínculos de paz, integración y reconciliación entre los sudaneses.
Ordenado sacerdote en 1964, Paride Tabán fue nombrado obispo auxiliar de Juba en 1.980. Tres años después, Juan Pablo II lo ponía al frente de la recién creada diócesis de Torit, un pequeño territorio en Sudán del Sur en el que la gente estaba obligada a huir constantemente a causa de los bombardeos y de la persecución del Ejército sudanés. A ella dedicará las mayores energías de su ministerio episcopal. Durante mucho tiempo vivió como obispo "nómada", sin casa propia, huyendo de un poblado a otro para escapar de las bombas y acompañar a su pueblo en un continuo éxodo en busca de un lugar de paz.
En febrero de 2.004, cuando contaba 68 años, presenta su renuncia como obispo de Torit, renuncia que le fue aceptada por Juan Pablo II, y se retira a las orillas del río Kurón, una zona llena de colinas en la región meridional de Sudán, cerca de la frontera con Etiopía. Desde entonces se dedica en cuerpo y alma a hacer realidad un sueño que venía alimentando desde hacía años: el "Poblado de la Paz", con la intención de convertirlo en un lugar de esperanza, de paz y de reconciliación.
La idea de crear un "Poblado de la Paz" surgió en la mente del obispo después de visitar dos veces la comunidad de Neve Shalom/Wahat as-Salaam ("Oasis de Paz", en hebrero y árabe), situada cerca de la carretera que une Jerusalén y Tel Aviv y formada pro familias judías y palestinas que conviven pacíficamente a pesar del conflicto que desde hace décadas enfrenta a israelíes y palestinos. Tras visitar aquella comunidad, Paride tomó la decisión de crear algo semejante en Sudán en cuanto se viese liberado de su responsabilidad episcopal.
Una vez aceptada su renuncia como obispo de Torit, Mons. Tabán se pone manos a la obra y empieza a dar forma a su sueño. La zona elegida fue la ribera del río Kurón, en lo que hoy es Sudán del Sur. Allí viven varios grupos de pastores, conocidos por sus luchas étnicas y sus constantes enfrentamientos a causa del robo de ganado, una práctica ancestral en los grupos de pastores que pueblan el valle del Rift.
El objetivo del "Poblado de la Paz" de Kurón es favorecer que las diferentes etnias vivan y crezcan juntas, dándoles la posibilidad de conocerse para evitar los prejuicios existentes entre unos y otros. Para lograrlo, Mons.. Paride ha puesto en marcha toda una serie de servicios y estructuras que puedan ayudar a la convivencia, el conocimiento mutuo y el respeto.
Así, Kurón cuenta hoy con una escuela primaria, elemento fundamental para que los niños de la región crezcan en un ambiente de confianza y conocimiento que ayude a superar los recelos del pasado. Cuenta también con un dispensario y un centro agrícola para que la población local pueda lograr la autosuficiencia alimentaria y reduzca su dependencia del ganado, una de las principales causas de confrontación y enfrentamiento entre los diversos grupos de pastores de la región..
En Kurón también hay un centro de encuentro, un lugar abierto en el que se reúnen tanto los jefes tradicionales como los representantes de los diferentes grupos sociales con el fin de dialogar sobre temas relativos al estilo de vida, las costumbres o los problemas ancestrales que surgen, normalmente por las incursiones para robar ganado.
Para llevar a cabo este proyecto, el obispo se rodeó de personas capacitadas profesionalmente procedentes de diferentes etnias, un equipo humano que hoy es pieza fundamental en ese proyecto de construir un Sudán más fraterno y reconciliado. No han estado exentos de dificultades, pero los frutos se están viendo desde hace ya algún tiempo. Grupos que antes eran enemigos, ahora han logrado superar las barreras del pasado y vivir juntos en armonía.
A pesar de la reticencia de muchas personas, que piensan que el obispo podría aprovechar la fama y su reputación internacional para atraer fondos a gran escala para proyectos de desarrollo, este apóstol incansable de la paz prefiere dedicar todas sus energías y lo que le queda de vida a tender puentes, reconciliar a los pueblos y favorecer la paz y la concordia entre enemigos ancestrales.
Por ser imagen de toda una vida dedicada a la paz, al diálogo y a la reconciliación, la revista Mundo Negro ha querido conceder nuevamente el Premio a la Fraternidad a Mons. Paride tabán y dar así un carácter especial a esta XXV edición del Encuentro de Antropología y Misión, que se celebrará el 2 y 3 de febrero en Madrid bajo el lema "África: El sueño de la integración"
El programa:



Las conferencias se celebrarán en la sede de la Revista Mundo Negro.
C/ Arturo Soria nº 101.
28043 Madrid.
Autobuses:11, 70, 114, 115, 122, 200
Linea de metro 4 (Arturo Soria)


viernes, 18 de enero de 2013

LOS BORORO O WODAABÉ

Constituyen uno de los subgrupos más pequeños de los Peul, son conocidos por el empeño que ponen en guardar sus peculiares tradiciones y por la aversión que manifiestan al resto de los Peul; este desprecio está justificado porque, según los Bororo, sus hermanos han olvidado casi todo su legado cultural.
Wodaabé quiere decir "hombre de la regla" y Bororo "criador de bueyes", dos denominaciones que se ajustan perfectamente a la vida de este pueblo, que ha hecho de la tradición su norma de vida y de la ganadería su modo de subsistencia. Consta de siete clanes, a cuya cabeza se sitúa el jefe o lamido, y todos practican el nomadismo estacional, desplazándose principalmente por zonas sahelianas comprendidas entre Níger, Nigería, Camerún, Chad y Centroáfrica; grupos minoritarios pueden verse también en otros países adyacentes , como Malí. Su presentación externa es característica y peculiar; a ellos contribuyen especialmente sus grandes sombreros de paja adornados, a veces, con variadas plumas de avestruz. Su población total ronda los dos millones de componentes.
Los campamentos estacionales se componen de chozas redondas con techos cónicos y puntiagudos, adaptados a las regiones; en Camerún, por ejemplo, el muro de adobe que sostiene la techumbre se cuece mediante el fuego y se obtiene con ello un verdadero cuerpo de cerámica que se oculta con la prolongación del techo casí hasta el suelo; el interior es muy espacioso. Como graneros utilizan grandes vasijas de color negro en las que se guardan las semillas y el aceite de sésamo. En otras regiones donde la provisionalidad del campamento es aún mayor, las tiendas son semiesféricas y en la confección se emplean telas y esteras sujetas con cuerdas.
No practican ningún cultivo agrícola y lo que necesitan para consumir lo adquieren en los mercados que visitan, empleando frecuentemente el trueque; su alimento básico es la leche.
El ganado cosiste fundamentalmente en cebúes, a los que se suelen añadir camellos y cabras; su número y cantidad determinan el prestigio de sus propietarios y su rango social. Una marca especial, el dyelgol, distingue a los miembros de una familia, al ganado y a los utensilios domésticos.
Durante la estaciónd e las lluvias es cuando tienen lugar los desplazamientos migratorios y, al llegar la estación seca, las familias se establecen cerca de los puntos de agua y aprovechan la estancia para hacer los matrimonios y otras celebraciones festivas que refuerzan los lazos sociales tanto dentro como fuera del clan.
Muchas de estas fiestas giran en torno a la belleza, cuyo ideal y alcance constituyen una de las obsesiones de los Bororo; la fealdad y la deformación física son muy mal soportadas por este pueblo y sólo el talento y la inteligencia personal pueden suplir, a veces, la flata de una presencia adecuada. Cuando un niño nace, ya se trata de mejorar su aspecto externo, para lo cual la comadrona intenta formarle la cabeza mediante unos toques suaves; los concursos de belleza son frecuentes y a ellos se presentan las muchachas ataviadas con sus mejores vestidos, peinados esculturales y adornos con variedad de joyas. También para los muchachos se hacen estos concursos, que reciben el nombre de gerewd y yaked, porque son los nombres de las danzas que durante ellos se ejecutan. En la danza grewd, celebrada por la mañana, los muchachos participantes intentan poner todo el ritmo y pasión posibles, al tiempo que tratan de mostrar la armonía de las distintas partes de su cuerpo. El yaked, por el contrario, se realiza al atardecer y es una danza guerrera con aires de victoria en la que se emplean lanzas. Al día siguiente, durante la celebración de otros bailes en los que participan también las muchachas, en un momento dado éstas rodean al que ellas consideran el togu, el muchacho más bello, que inmediatamente es recibido por los ancianos para felicitarle.
Las danzas de este tipo pueden considerarse también como el rito de iniciación de los bororo, en ellas participan los muchachos desde los 15 a los 30 años, estén o no casados, y sólo dejan de intervenir cuando el primógenito de cualquiera de los casados toma parte por primera vez en las mismas; entonces, el padre pasará automaticamente a formar parte de la edad adulta dedicada a menesteres especificos dentro del grupo. los sentimientos religiosos más arraigados se concentran en el culto a los antepasados y tienen en el Cagu su manifestación primordial. El Cagu es el altar familiar que siempre se lleva a todas partes y es el lugar donde reposan los espíritus de los muertos pertenecientes a la familia. Está muy decorado y se coloca al pie del lecho donde descansa la mujer más anciana del grupo; sobre él se depositan diferentes ofrendas a favor de todos los parientes desaparecidos.