miércoles, 14 de noviembre de 2012

TUMBAS DE LOS REYES DE BUGANDA EN KASUBI

Entre los siglos XII y XVI diversas oleadas de pueblos formados por clanes distintos llegaron, conducidos por el mítico Kintu, a las regiones que hoy ocupan los distritos ugandeses de Mengo y Mubende. Al llegar a este lugar, vencieron al rey de la jefatura más poderosa y constituyeron el embrión de lo que será más tarde el reino de Buganda, derivado del nombre de sus habitantes, los Ganda. Otros grupos pastores se unieron a este pequeño reino, el Estado se fue configurando poco a poco y el rey, que no pertenecía a ningún clan determinado ni a ninguna dinastía configurada, recibió el título de Kabaka.
En el siglo XVI se dio por concluida la llegada de inmigrantes y la ampliación del territorio se hizo mediante conquistas: ganda significa "ciudadano guerrero" y Buganda será "el país de los guerreros". El rey giraba en torno a la figura del Kabaka que, si bien al principio tenía una autoridad igual a la de los demás jefes, con el tiempo se fue rodeando de poderes ilimitados. Mientras aumentaba el poder temporal, su persona se iba rodeando de un fausto cortesano y de un ceremonial específico que le confirieron una aureola trascendente y sagrada.
En el momento de la entronización y coronación se cubría con un ropaje nuevo y simbólico; así vestido, tenía que subir a una de las colinas reales, significando con ello su acceso a la divinidad. En las fiestas nacionales asumía funciones sacerdotales y presidía los sacrificios, que consistían en la ofrenda de nueve hombres, nueve mujeres, nueve vacas, nueve cabras, nueve gallinas, nueve carga de tela y nueve cargamento de caurís.
Su muerte se mantenía en secreto durante algún tiempo hasta que era elegido su sucesor; la vida se paralizaba en todos los hogares y se extraían algunas partes de us cuerpo para emplearlas en ceremonias especiales. Para procurarle sustento y compañía en la otra vida, se le preparaba abundante comida y bebida, y con él se enterraban a sus esposas, esclavos, siervos, prisioneros, algunos súbditos y varias cabezas de ganado.
Al crearse el estado de Uganda, el colonizador inglés impuso un sistema federal entre los antiguos reinos históricos: Buganda, Bunyoro, Ankolé, Toro y Busoga. Buganda logró mantener su personalidad y su poder, pero poco tardaron en aparecer las contradicciones entre la autoridad tradicional del kabaka y el nuevo poder político, surgido de las elecciones preparadas por los ingleses. En 1966, el enfrentamiento entre el Primer Ministro Milton Obote y el Kabaka Federico Mutesa II llegó a su culmen, y aquél ordenó que las fuerzas federales tomaran el palacio real; Mutesa huyó a Londres para no volver más a su tierra: el fuego sagrado se apagó definitivamente en la colina de Mengo y ya no volvió a encenderse más.



Las tumbas de los reyes de Buganda ocupan un espacio de 30 hectáreas en la colina sagrada de Kasubi, dentro del distrito de Kampala, que fuera en otro tiempo el corazón y centro espiritual del reino. En la cumbre de esta colina está el palacio de los kabaka, reconstruido en 1882 y transformado en cementerio real dos años más tarde. El edificio principal el Muzibu Azzla Mpanga, contiene cuatro tumbas reales y está hecho de planta circular y coronado por un cimborrio. Para su construcción su utilizaron elementos vegetales (madera, caña, troncos, gramíneas...) entrelazados de forma especial; todo el conjunto es un ejemplo extraordinario de la arquitectura tradicional de los ganda y de los pueblos vecinos. A este valor material hay que añadir el espiritual, ya que Kasubi es el símbolo de la vida y de la historia de un pueblo con sus valores y creencias.


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