jueves, 29 de octubre de 2020
jueves, 22 de octubre de 2020
viernes, 16 de octubre de 2020
jueves, 30 de enero de 2020
MWANA PWO

Estas
máscaras pertenecen al pueblo chokwe que habitan en las orillas de los ríos
Kwango y Kasai en el centro de Angola y se extienden hasta el sur de la
República Democrática de Congo.

Los
Chokwe subsistían gracias a la agricultura y a la ganadería, aunque la caza fue
una de sus principales ocupaciones. Posteriormente se convirtieran en
productores de caucho.
Las
máscaras más bellas son las dedicadas al baile, están hechas en madera y
simbolizan a los tipos más representativos de la sociedad: hechiceros,
cazadores, anciano, joven, bufón. Las más elegantes de todas la mukihi va pwo,
expresión idealizada de la mujer que rememora a la primera madre del pueblo.
Las hay que son un ejemplo de naturalismo delicado por la suavidad de líneas,
pero otras aparecen más estereotipadas con tendencias cubista. Puede mostrar
una decoración variada de incisiones geométricas en la frente y en otras partes
de la cabeza.

La
máscara Mwana Pwo, significa literalmente mujer, representa a un ancestro
primordial femenino y es bailada por un personaje masculino en representación
de las madres, a las que les está prohibido asistir el mukando o ritual de paso
a la edad adulta de sus hijos. Las lágrimas que muestra la máscara simbolizan
el dolor de la madre ante la pérdida de su hijo, que ingresará ya en el clan de
los adultos y el chingeleyele, la estilizada cruz de Malta que luce en la
frente, es un símbolo tomado de los
primeros misioneros portugueses. El elaborado peinado de esta máscara toma la
forma de la peluca de barro que lucen comúnmente las mujeres chokwe.

lunes, 30 de diciembre de 2019
NDOP
El termino bakuba es utilizado para definir una confederación
de pueblos que engloban dieciocho etnias. El antiguo reino incluía a los Bambala,
Babinji, Bangende, Gashobwa, Pianga y Bangongo, entre otros. Pero algunas
poblaciones vecinas también estuvieron bajo la influencia de la federación
bakuba, como es el caso de los Ndengese, Yaelima y Bakutshu al norte los Bakele
al sureste y los Bawongo y Bashilele al oeste.

Tiene por base una monarquía sagrada. El rey era descendiente
del dios Chembe y a su muerte se convertía en otra divinidad. El reino Bakuba
adoptó su forma definitiva a principios del siglo XVII, cuando las diversas
manifestaciones artísticas existentes fueron unificadas y puestas al servicio
del poder de la corte. Siendo sus principales focos de desarrollo las cortes de
jefes y reyes, donde floreció un arte que valoraba en extremo los motivos
geométricos y las agrupaciones y sociedades de iniciación o funerarias.
Las figuras conmemorativas del rey Ndop. Representa a un rey
sentado, sobre un pedestal con las piernas cruzadas. La base decorada por una
banda entrelazada. El personaje viste taparrabo con adornos geométricos anudado
en la cintura. Sobre el abdomen se cruza unas bandas de cauris incisos. El
individuo exhibe un peinado muy elaborado. La cabeza, de facciones muy bien
marcadas.
Estas imágenes no reproducen fielmente los rasgos físicos del
rey, de modo que los personajes se distinguen a través de las insignias reales
compuestas por sofisticados vestidos y objetos de prestigio, u de una figura,
denominada Ibor, que se talla en relieve sobre la parte delantera de las
piezas.
Las figuras se consideraban el doble del rey y, como tal,
reflejaba el estado de bienestar del monarca. Este aspecto ha hecho suponer que
la talla se realizaba observando el natural, pero la presentación del soberano
como un joven idealizado convierte la pieza en un objeto conmemorativo general,
un prototipo que no representa imágenes individualizadas, a excepción del
simbolismo que le otorga el Ibor. Estas figuras se desarrollaron a partir de la
abolición del culto de los antepasados, que transfirió la atención religiosa al
rey vivo y a sus predecesores.
Las piezas se guardaban en los palacios, como monumentos
conmemorativos y, en ausencia del rey, su representación era cuidada por las
esposas reales. Se conocen una veintena de prototipos.
jueves, 23 de mayo de 2019
martes, 16 de abril de 2019
ALUSI, FIGURA IBO
Con más de dieciocho millones de miembros, son el tercer grupo étnico de
Nigeria. Viven en las regiones nororientales del delta del Níger,
aunque se encuentran grupos muy representativos en otras partes del
país. Sin embargo, su asentamiento primitivo estuvo en las proximidades
de Owerri-Umuahia, desde donde emigraron a us ubicación actual en los
siglos XI-XII.

La densa población ibo tenía como unidad política fundamental la aldea, a
la que seguían en importancia el mercado y el santuario; los jefes de
familia formaban el Consejo que gobernaba la aldea. A veces varias
aldeas se unían bajo la autoridad del jefe de un linaje, que recibía el
nombre de okpara. Estos agrupamientos nacieron posiblemente como medida
defensiva común. En este nuevo tipo de hábitat, las exigencias de la
vecindad no eran las mismas que las del parentesco y, para primar la
seguridad comunitaria, se confirieron funciones específicas a ciertos
linajes que proporcionaron el jefe político, el jefe militar y el jefe
religioso; de esta forma, las comunidades se reorganizaron según un
sistema de títulos. A medida que se fue perfeccionando la comunidad,
tuvieron necesidad de colaboradores que se convirtieron en una clase
administrativa. Esto dio origen al nacimiento de pequeños reinos que,
como los Aboth, Onitsha y Oguth, nombraron obi a sus reyes y les
atribuyeron funciones semejantes a las del oba de Benín.
ALUSI
Los alusi son deidades titulares asociadas a los elementos naturales ( los rios, la tierra) o sociales (mercados, antepasados). Se agrupan en santuarios del tipo del de los grupos familiares ibo y lucen los simbolos del status de las personas influyentes en el tocado, las escarificaciones y ornamento.
Las estatuas se caracterizan por un realismo moderado en la proporción y en la representación de las partes corpóreas. Concebidas para contemplarse de frente, tienen una disposición simética, con las piernas ligeramente abierta y los brazos separados del busto. Los volúmenes son rellenos y redondeados, los hombros robustos y el cuello vigoroso. Un elemento recurrente son las palmas de las manos vueltas hacia arriba, en señal de sinceridad, de disponibilidad de recibir y a dar, de la relación de reprocidad que existe entre los hombres y los dioses. El cuidado del detalle se concentra, sobre todo, en la cabeza, mientras que manos y pies están esculpidos a propósito con poco detalle.
Los ibo materializan a sus divinidades protectoras bajo la forma de estas tallas con la convicción de que únicamente podrán obtener el favor divino mediante el cuidado, la atención y el sacrificio ofrendados a sus símbolos terrestres. Por ese motivo, no sólo esculpen a la deidad, sino también a sus cónyuges, hijos y ayudantes. Todos se engalanan con telas, joyas y otros accesorios, son alimentados regularmente con comida sacrificial y se les rinde homenaje anual en el santuario que los albeerga. En estas ocasiones se repintan y se visten con nuevos paños de colores.
El culto a estas deidades se realiza también con unas ceremonias especiales en las que se les otorgan los altos títulos generalemete reservados a los jefes de la comunidad. Las esculturas de madera son "invitadas" a los mismos actos y rituales que protagonizan los hombres.
USOS:
- Es invocado antes de acometer cualquier tarea con el objeto de que tenga éxito.
- Castiga severamente a quien jura en falso.
- El aspirante al título de Ozo, el más alto del sistema de jerarquización social ibo, ha de jurar ante este dios.
- Resuelve con justicia las disputas entre individuos.
- Protege de los malos espíritus y los brujos.
- Proporciona properidad, cohesión social y bienestar general.
Durante muchos años estas figuras permanecieron ocultas a los ojos profanos hasta que, como consecuencia de las últimas injerencias de elementos exógenos en la sociedad ibo, fueron sacadas de su entorno original, destruidas o, en el mejor de los casos, vendidas.
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