domingo, 6 de marzo de 2022

Arte Kuba

 

Piezas kuba, exposición En el Corazón de Congo  


El término bakuba es utilizado para definir una confederación de tribus que engloba dieciocho etnias. El antiguo reino incluía a los bambala, babinji, bangende, bashobwa, pianga y gangongo. Pero algunas poblaciones vecinas también estuvieron bajo la influencia bakuba, como el caso de los ndengese, yaelima y bankutshu al norte, los bakele al sureste y los bawongo y bashilele al oeste. ese a la unidad bakuba, cada uno de los grupos mantiene su propia identidad y desarrolla un arte particular, que, no obstante, fue unificado en la época de máximo esplendor, el siglo XVII. Colectivamente se les conoce como kuba, nombre con el que les denominaban los lunda y que significa "rayo", debido a sus temibles cuchillos "shongo".

La organización del estado era típicamente cortesana, con una jerarquía de ministros y funcionarios y una estratificación social basada en aristócratas de la corte, hombres libres y esclavos. Todos los pueblos bakuba rendían homenaje al rey de los Bushoong, pues era el monarca del grupo dominante.

El reino bakuba adoptó su forma definitiva a principios del siglo XVII, cuando las distintas manifestaciones artísticas existentes fueron unificadas y puestas al servicio del poder de la corte. El arte escultórico se orienta hacia el hombre, pero a un hombre poderoso: el rey. 

Era un arte que valoraba en extremo los motivos geométricos, y las agrupaciones y sociedades de iniciación o funerarias, donde las máscaras desempeñaban una importante función. El dominio de la forma y el embellecimiento de las superficies son características de este arte, el tallista es muy respetado y la talla es apreciada. 

Las principales características de las máscaras bakuba son las siguientes: cabeza grande, sienes marcadas, un peinado o casquete, ojos cerrados en forma de almendra o esféricos, rodeados por una serie de orificios, y nariz ancha y gruesa, conectada con la boca triangular o romboidal. Casi todos los rostros muestran una ornamentación geométrica, a base de triángulos. Las máscaras Pwoon Itok caracterizada por sus ojos en forma de cono, rodeados de pequeños orificios y por un tocado de plumas que indica su alto status. Es utilizada en bailes, funerales, iniciaciones y festivales de entretenimiento.


Máscara kuba, En el corazón de Congo

 

Las tallas muestran cuerpos alargados, decorados con múltiples escarificaciones, y suelen apoyarse sobre un pedestal en perjuicio de las extremidades inferiores. 




Figura conmemorativa de rey, Ndop

Representa una escultura retrato de un soberano divino. Se cree que el primer monarca que mandó tallar una figura de este tipo fue Shamba Bolongongo, nonagésimo tercer rey de la dinastía Bakuba, que gobernó de 1600 a 1620.

El personaje aparece sentado sobre una especie de zócalo, con las piernas cruzadas. El cuerpo un tanto rígido, lleva ornamentos reales, un cinturón imitando filas de cauris, brazaletes en los brazos y, a veces en las piernas. Apoya su brazo derecho sobre la rodilla y con la otra mano sostiene un bastón de mando. El rostro tiene una expresión gravo, meditativa. La nariz bien dibujada, los ojos cerrados, con arcos superciliares con franjas anchas. Labios carnosos y precisos. El peinado imita el sombrero con visera adornado con cauris y perlas que se llevaba en el momento de la investidura.

Estas imágenes no reproducen fielmente los rasgos físicos del sujeto en cuestión, de modo que los personajes se distinguen a través de las insignias reales, compuestas por sofisticados vestidos y objetos de prestigio, y de una figura denominada Ibor, que se talla en relieve sobre la parte delantera de la pieza, El ibor era elegido, junto con otros emblemas, como dibujos decorativos y docenas de nombres de alabanza, en el momento de la coronación del rey. Durante estos ritos de entronización, el nuevo soberano se aislaba con la imagen de su predecesor para que ésta le otorgara la fuerza vital de su antiguo poseedor.

 

Ndop, En el Corazón de Congo

La figura se consideraba el doble del rey y, como tal, refleja el estado de bienestar del monarca. Este aspecto ha hecho suponer que la talla se realizaba observando el natural, pero la representación del soberano como un joven idealizado convierte la pieza en un objeto conmemorativo general, un prototipo que no representa imágenes individualizadas, a excepción del simbolismo otorgado por el ibor. Estas figuras se desarrollaron a partir de la abolición del culto de los antepasados, que transfirió la atención religiosa al rey vivo y a sus predecesores.

 

Ndop, En el Corazón de Congo

Las piezas se guardaban en los palacios como monumentos conmemorativos y, en ausencia del rey, su representación era cuidada por las esposas reales. Se conocen una veintena de prototipos.

Los objetos de uso cotidianos se adornan con grabados y bajos relieves inspiración vegetal, antropomorfa, zoomorfa, geométrica, muchas tallas son verdaderas obras maestras que se traducen en prestigio de quien las posee. 




Tejidos minyoa o terciopelos de kasai

Son piezas de tela tejida con hilos de fibra vegetal. Sobre una base de entramado se han anudado hebras de colores formando dibujos de motivos romboidales concéntricos. Según la tradición, fue Shamba Bolongongo quien introdujo la técnica para su confección en la corte kuba.

 

Terciopelo kasai

Tejido minyoa

Los hombres tejen las bases sobre las que las mujeres bordan los dibujos, supuestamente de memoria. Los motivos se clasifican por nombres y se componen de diversos colores naturales. Los terciopelos son utilizados por los jefes para intercambiar objetos de prestigio o por el resto de la población como objeto de vestir y en trajes ceremoniales. También son destinados a cubrir los asientos reales o amortajar a los soberanos fallecidos. Los kuba consideran estos tejidos como obras de arte, concebidos para ser exhibidos en volumen y no planos.

Tejidos ntshak

Tienen dos estilos bien distintos, un estilo basado en la repetición y variación de los motivos geométricos combinados o entrelazados entre sí y un estilo que opera por yuxtaposición de los motivos geométricos separados y diferentes unos de otros. Estos últimos tienen una difusión más limitada. Son faldas ceremoniales llevadas por los reyes, que portaban en la cintura, podían alcanzar los 6 m. En los que figuraban los aspectos más importantes de la cosmogonía.


Tejido Ntshak

Tejido Ntshak


miércoles, 2 de marzo de 2022

MÁSCARAS YAKA

 
Piezas de la exposición En el corazón de Congo 
Museo Africano Mundo Negro 


El término yaka significa fuerte, por lo que se define a los yaka como pueblo pueblo fuerte. Este pueblo se asienta en la sabana, entre el Kwango y el Kwiliy, y habla dialectos pertenecientes al grupo ki-kongo. de las lenguas bantu. Antiguamente fueron guerreros muy temidos y tomaron parte, en el año 1568, en la conquista de Sao Salvador.
En el siglo XVIII, fue invadida por los Luwa, una rama del pueblo lunda, que influyó fuertemente en la organización, terminología y rituales del poder político de los yaka, aunque unos pocos núcleos matrilineales mantuvieron su status como los primeros dueños de la tierra. Los hombres son los responsables de la caza, mientras las mujeres se encargan de diversos cultivos. 
La iniciación de los muchachos está marcada por la circuncisión, después de un año de formación, a través de narraciones históricas, canciones y bailes y de una prueba. Los jóvenes ya iniciados son llamados tudansi y participan como miembros adultos de la sociedad. Cuando lucen trajes y máscaras representan a espíritus y no se les puede negar ningún deseo, debido a un antiguo derecho de estas fuerzas sobrenaturales de pedir lo que quieran sin que se les niegue. En caso contrario, se enfurecerían y actuarían contra la población. Los jóvenes que van a ser iniciados son recluidos en un lugar prohibido al resto de los habitantes de la aldea, en un cercado llamado mukanda. Según las ceremonias del rito iniciático se usan máscaras diferentes, por lo que estas revisten formas variadísimas.
El arte yaka está definido en gran medida por las máscaras, principalmente del tipo yelmo, que representan fuerzas sobrenaturales. La cubierta de la cabeza se elabora con cestería y rafia, a la vez que se reviste y pinta con resinas y pigmentos naturales. Sólo las caras están talladas en madera. Sobre esta base se sitúan diversos motivos geométricos.
Máscara Mwelo, sirve de atributo a los ayudantes del maestro de la circuncisión. Se hacen con tejido y mimbres o lianas, forma circular con ojos salientes fijados en el extremo de pequeños cilindros hechos de tronco de bambú o de calabaza. Un pico de ave sustituye a veces la nariz.

Máscara yaka
 En el corazón de Congo 


Máscara ndemba, se escoge para hacer esta máscara madera tierna y ligera. Son esculpidas por los miembros tundansi, con plena libertad, por lo que las formas son variadísimas. La parte esculpida, el rostro, es bastante pequeña. El rostro va enmarcado por un reborde saliente a modo de visera. Va decorado con tonos blancos, grises, negro y rojo. Un collarino de rafia, abundantísima, les da un aspecto voluminoso y realza las pequeñas proporciones de la parte esculpida. 
Lo que más llama la atención es la nariz, enorme, curvada, en forma de trompeta, hacia arriba, que sube hasta la frente y que puede unirse a ella. Cuando no se retuerce suele ser enorme. 



En algunos ejemplares de ndemba el rostro humano ha sido sustituido por el hocico de un animal estilizado, con frecuencia un búfalo, antílope. En la enorme variedad se repiten unos tipos según el tocado. En unas termina con una especie de discos superpuestos de tamaño decreciente de abajo a arriba, rematado en penacho. 



Otras veces tienen un peinado que trata de reproducir el peinado de las jóvenes y que llaman peinado de antenas. Estas se usan en los ritos de circuncisión. Son policromadas. Los colores chillones realzan los rasgos del rostro. El peinado se hace con lianas cortadas en tiras y se cubren con tejido de rafia y se embadurnan de resina negruzca.

Museo Africano Mundo Negro 

 
Los rostros varían pero tienen en común el rasgo de la nariz retorcida hacia arriba. Son máscaras cóncavas, con ojos cerrados y con una perla en el centro. ojos globulares y salientes. La boca presenta una fila de dientes o se entreabren con una ranura bordada de blanco y negro, rojo en otras. Las mejillas pintadas en blanco.
Las máscaras con remate a base de círculos superpuestos coincide con tener la nariz torcida hacia la frente. Los ojos almendrados, sobresalen de una ligera cavidad. El enorme collarino de rafia que rodea el cuello y remata la parte inferior del rostro. Los círculos del remate superior se hacen con telas de rafia endurecidas por impregnación de resinas.

Máscara yaka
En el corazón de Congo 


Se bailan en las ceremonias rituales y en las que marcan la reintegración de los iniciados a la vida normal de la aldea.
Máscara casco, la madera es la materia elegida para esculpir el rostro humano de estas máscara. La máscara pueden ponerse como un casco. Suelen ser de una sola pieza. Los ojos se identifican con una ranura perforada, curva. Rematado con una escultura zoomorfa, que se adapta a la forma curva desde la parte superior hasta la frente. 

Máscara yaka 
En el corazón de Congo 



La decoración puede completarse con clavos de metal y tatuajes. Estas máscaras ofrecen dificultad de identificación, pues los suku las tienen parecidas.


Máscara yaka
En el corazón de Congo 


domingo, 27 de febrero de 2022

Máscaras kifwebe Songye

Máscara Kifwebe, exposición En el corazón de Congo,
Museo Africano Mundo Negro
                                    

Los Songye forman un numeroso grupo que habita una extensa región, por la que fluye el río Lomani. Los Songye es una etnia de origen bantú muy ligada a los luba, con los que comparte antepasados míticos. Formaron en un principio parte del reino Luba, pero las disensiones políticas originaron una serie de migraciones que los llevaron fuera de su área de dominio.
Los Songye constituyen un grupo de carácter patriarcal. Poseen varios tipos de asociaciones, tales como la sociedad secreta de hombres Bwdi Ka Kifwebe, que ejerce el control social, y la sociedad religiosa Bukhisi, que cultiva las costumbres tradicionales y vigila la brujería, actividad que, entre los Songye, desempeña un papel más importante que el culto a los antepasados. 
El arte songye tiene paralelismos con el arte luba. Las máscaras songye están vinculadas a las ceremonias de iniciación con circuncisión. Existe entre los Songye, como entre los Luba, la sociedad "Kifwebe". Pero no siempre se usaban las máscaras en las danzas. La costumbre de pintar el cuerpo con vivos colores, para las danzas nocturnas en época de luna llena, sustituye a las máscaras.
Para decorar el cuerpo se emplean los colores rojo y blanco para el torso, a base de franjas repartidas en figuras geométricas y círculos blancos en torno a los ojos. El geometrismo domina una faceta del estilo songye y se refleja en sus máscaras. 
Las máscaras songye tienen rostros humano, generalmente, pero el rostro masculino o femenino ha sido reducido,, por algunos escultores, a los rasgos más simplificados. La transformación de la cabeza es radical.
Las "Kifwebe" presentan unos tipos más o menos constantes: las máscaras masculinas lleva una cresta central que divide el cráneo en dos secciones semiesféricas o en volúmenes cúbicos. Esa cresta se prolonga para formar la nariz geometrizada, triangular. La boca paralelepípeda se proyecta hacia delante y termina en un rehundido en forma de aspa o está perforada con dos agujeros. Los ojos son semiesféricos, cilíndricos o cónicos, muy salientes, colocados en el extremo de una forma geométrica.



Los volúmenes así distribuidos se hacen más vigorosos al policromar la madera. Todas estas máscaras son muy vistosas. Los colores blanco, azul y rojo se alternan en las estrías concéntricas o paralelas que decoran toda la superficie de la mascara como las máscaras luba. Un collar de rafia abundante completa el aspecto de la máscara.
El tamaño diferencia la máscara masculina de la femenina. Esta es más pequeña y los ojos y la boca menos salientes. Un penacho de plumas suele rematar la cresta de la máscara femenina y la cresta desaparece prácticamente, reduciéndose a una banda lisa que, desde el cráneo, se prolonga por la frente y acaba en la nariz. Los ojos se perforan en el extremo de la frente abombada y la boca también perforada, es de forma paralelepípedo o de pico de ave aplastado y corto. Las estrías y los colores son los mismos que para las masculinas.



En la danza estas máscaras forman pareja. Se invocan los espíritus de los antepasados masculinos y femeninos, para que tomen posesión de las máscaras, ya que están destinadas a conservar la fuerza vital de los fundadores del pueblo en provecho de la descendencia.
Las máscaras se esculpen en secreto en la selva, donde nadie debe ver al artista. Se escoge luego al que se encargará de la custodia de la máscara, entre los iniciados. Sólo los notables, después de haber pasado las pruebas de iniciación, pueden llevarlas en los momentos establecidos.

martes, 22 de febrero de 2022

BUANGA, nkisi Songye




Los Songye forman un numeroso grupo que habita una extensa región, por la que fluye el río Lomani. Los Songye es una etnia de origen bantú muy ligada a los luba, con los que comparte antepasados míticos. Formaron en un principio parte del reino Luba, pero las disensiones políticas originaron una serie de migraciones que los llevaron fuera de su área de dominio.
Los Songye constituyen un grupo de carácter patriarcal. Poseen varios tipos de asociaciones, tales como la sociedad secreta de hombres Bwdi Ka Kifwebe, que ejerce el control social, y la sociedad religiosa Bukhisi, que cultiva las costumbres tradicionales y vigila la brujería, actividad que, entre los Songye, desempeña un papel más importante que el culto a los antepasados.
El complejo cultural Songye es conocido por la abundancia y variedad de figuras mágicas, que se denominan Nkisi, (mikisi en plural),que se puede traducir como "la medicina de Dios". Un nkisi es un espíritu procedente de la tierra invisible de los muertos, que ha escogido someterse a un cierto grado de control humano por medio de ceremonias rituales.
En la iconografía Songye sobre los minkisi se han identificado al menos diez estilos diferentes. En todos predominan las figuras masculinas, quizá por el carácter patrilineal predominante de los songye. Lo más habitual es que los hombros, horizontales y rectangulares, se unan a unos brazos verticales, que forman ángulo recto con los antebrazos, haciendo que las manos se dirijan al abdomen a la altura y a los lados del ombligo. Esto es así, porque se considera que es la llave abre la puerta del mundo y la primera abertura del cuerpo por la que el nuevo hombre contacta con el universo. Las manos a los lados del ombligo, muestran a todos que el ancestro es la fuente de linaje y que, aunque muerto, sigue formando parte y velando por él. 
La boca es uno de los elementos de las esculturas Songye que ofrece mayor variedad. El mentón es cuadrado. El cuello alargado para que pueda llevar abundantes collares. Los pies enormes, cuando existen, ya que muchas esculturas se cortan en la cintura.



La efectividad del nkisi depende del poder de la carga mágica (bwanga) que porta la figura, no su aspecto. El contenido de esta carga se denomina bijimba, y está siempre oculto en una cavidad tallada en el abdomen a la altura del ombligo, en la cabeza, donde se suelen insertar cuernos por su base, que dan a estas figuras un aspecto muy característico. Los cuernos están rellenos de bishimba.
Es muy llamativo la aplicación frecuente de bandas y tachuelas metálicas sobre las figuras, generalmente sobre el rostro. Su presencia en un nkisi es indicación y aviso de la tremenda energía que alberga y de su capacidad para proteger contra las malas artes de los hechiceros.
 



Las grandes figuras son para uso comunal, fundamentalmente asegurando la fertilidad de las mujeres y los campos, y a menudo se transmiten de generación a generación. suelen estar talladas por artistas famosos y activadas por banganga de renombre y se conservan en pequeñas cabañas construidas para ellas, de donde no salen salvo en los casos en que es necesario utilizar la fuerza que poseen. Las pequeñas son de uso familiar o privado, las realizan a menudo artesanos locales y no necesariamente están activadas por banganga famosos. Se usan para fines personales, familiares o en adivinación y se guardan dentro de cestas o calabazas. Por ser portadoras de una gran carga mágica y potencialmente peligrosa, estas figuras no deben tocarse y se mueven con ayuda de bastones , cuerdas o hierros fijados a sus brazos o a los cinturones que adornan y son cuidadas y mantenidas con frecuentes aplicaciones de aceites, a veces también de polvo de tukula.  Se las venera, con ceremonias y sacrificios, especialmente con la luna llena, a la que los Songye consideran matriz primordial y símbolo de la fecundidad y el poder de procrear. Estos rituales renuevan sus poderes y mantienen la armonía de las relaciones con los antepasados, ya que tanto las ceremonias como la sangre vertida en los sacrificios restituyen la energía sutil que los espíritus gastan realizando sus actuaciones.

En conclusión, el arte Songye tiene paralelismo con el arte luba, las esculturas se caracterizan por la enorme adición de elementos mágicos y por el afán de descomponer en volúmenes geométricos la figura humana. El metal es utilizado en placas para cubrir el ombligo, parte de la cabeza y la cara. Los fetiches se hacen para favorecer la fertilidad y determinadas actividades del hombre. Hay fetiches destinados a favorecer toda la aldea y los hay personales. Las tallas grandes son cuidadas por sacerdotes y poseídas por toda la comunidad.
Sus características: cabeza grande, con boca abierta y suele poseer entre 1 y 3 cuernos en la cabeza. Las manos junto al ombligo. Donde llevaría la sustancia mágica, también la podría lleva en los cuernos y en la parte posterior.